DEPRESIÓN

La depresión, como el ruido y la polución electromagnética, es una de las amenazas invisibles de nuestro tiempo. Para muchos ES la enfermedad de nuestra época. Es antigua en el tiempo, ya Hipócrates hablaba de ella, pero en la actualidad tiene mucha incidencia el incremento de la expectativa de vida, y el pasaje de cuanto se vivepor como se vive.
Esto puede comprenderse si pensamos que una vez que se siente resuelto el problema de la longevidad (hoy es muy factible llegar a viejo), se piensa que no tiene sentido vivir una vida que no sea plena de entusiasmo, alegría, placer…, es decir una vida que no sea plena de felicidad.
Entre los acontecimientos más comunes que desencadenan un episodio depresivo se encuentra: las pérdida de un ser querido; un fracaso escolar o laboral; el rechazo de un ser querido; una enfermedad orgánica; etc.. Todos estos acontecimientos, pueden ser transitados como un episodio depresivo (depresión reactiva) o instalarse como una depresión prolongada en el tiempo.

EL TIMO: NUESTRA ENERGIA VITAL

En el centro del pecho, detrás del hueso donde tocamos para decir 'yo', se encuentra una pequeña glándula llamada TIMO.

Su nombre proviene del griego, 'thýmos', y significa energía vital.

Él crece cuando estamos alegres y se encoge a la mitad cuando estamos estresados y aún más cuando nos enfermamos. 

Esa característica confundió durante mucho tiempo a la medicina, que solo lo conocía a través de las autopsias y siempre lo encontraba achicado y encogido.

Se suponía que se atrofiaba y dejaba de trabajar en la adolescencia, tanto es que durante décadas los médicos americanos bombardeaban timos perfectamente saludables con altas dosis de rayos X, creyendo que su 'tamaño anormal' podría causar problemas.