Aveces creemos haber hecho todo lo que está a nuestro alcance y sin embargo en nuestras vidas existen marcados obstáculos o cuestiones que nos provocan inquietudes sin aparente solución. Es probable que hayamos efectuado o "sellado" pactos, votos, contratos, ligazones, juramentos en vidas pasadas o en esta misma de un modo inconsciente. Y si bien para cada caso particular hay que revisar a fondo cuales puedan ser la razones de fondo podemos apelar considerar también LA REVOCACIÓN DE VOTOS KARMICOS.
El ejercicio consiste en escribir (a mano) y luego leer el texto de la revocación en voz alta entre cuatro y siete veces, con total concentración, hasta sentir en el alma que en verdad uno se ha liberado y tiene sentimientos de tranquilidad, entonces se dispone a fírmarlo. El papel se debe quemar mientras que se observa el humo entender que todo aquello se dispersa en el universo para ser transmutado en beneficio del mismo, dejando que el agua se lleve las cenizas se da todo por cancelado.
En caso de que los bloqueos persistan -aún habiéndose ahondado en las causas- el procedimiento de la revocación no puede repetirse, sin embargo se puede recrear en la mente el proceso llevado a cabo con una atención mayor sobre uno mismo y el autoboicot que pueda estar haciendo -inconscientemente- y de esta manera uno mismo provoca la ineficacia del procedimiento.